Has comprado un coche y, semanas después, te llegan multas o deudas que no son tuyas: sanciones de tráfico del anterior propietario, impuestos impagados, recibos pendientes. Es una situación más habitual de lo que parece. En esta guía te explicamos de quién es la responsabilidad de verdad, cómo reclamar y, sobre todo, cómo evitar que te vuelva a pasar.
¿De quién es la responsabilidad?
La regla general: cada deuda corresponde a quien era titular en el momento en que se generó. Pero hay matices según el tipo de deuda:
- Multas anteriores a la compra: son del vendedor. Si la notificación te llega a ti porque la transferencia ya estaba hecha, puedes y debes alegar, aportando el contrato de compraventa con su fecha.
- Impuesto de circulación: corresponde a quien fuera titular a 1 de enero de ese año. Si compraste el coche después, el recibo de ese año suele ser del vendedor.
- Deudas que "viajan" con el coche: las cargas como el embargo sí se traspasan con el vehículo. Esto es distinto de una multa: por eso nunca hay que comprar un coche con cargas.
Qué hacer paso a paso
- Reúne la prueba. El contrato de compraventa con su fecha es tu documento clave: demuestra desde cuándo el coche es tuyo. Por eso es tan importante firmar siempre un contrato de compraventa en condiciones.
- Alega o recurre dentro de plazo. Presenta la alegación contra la multa o el recibo aportando el contrato. La Administración debe redirigir la deuda al titular que correspondía en esa fecha.
- Reclama al vendedor lo que hayas tenido que adelantar. Si se niega, queda la vía judicial, y ahí el contrato firmado vuelve a ser fundamental.
- Si descubres un fraude grave (cargas ocultas, kilómetros manipulados), puedes reclamar incluso la anulación de la compraventa por vicios ocultos.
Plazos: no te duermas
Las multas y los recursos tienen plazos cortos. En cuanto te llegue una notificación que no te corresponde, actúa: no la ignores pensando "esto no es mío", porque si no alegas en plazo, la sanción puede acabar siendo firme y reclamártela a ti se complica mucho.
Cómo evitar que te vuelva a pasar
Todo esto se previene con una comprobación previa. Antes de comprar cualquier coche de segunda mano:
- Pide el informe DGT: te muestra las cargas, la situación administrativa y si el coche está al corriente. Es la forma de no heredar deudas que viajan con el vehículo.
- Firma siempre un contrato de compraventa con fecha y kilómetros: es tu escudo si luego aparece algo.
- Haz la transferencia de titularidad cuanto antes, para que las nuevas responsabilidades queden claramente a tu nombre desde la fecha correcta y las antiguas a nombre del vendedor.
El caso del vendedor
Si eres el que vende, esto también te afecta: notifica la venta a la DGT en un plazo de 10 días. Hasta que no conste la notificación de venta, las multas que cometa el comprador te pueden llegar a ti. La notificación de venta y la transferencia son las dos caras de la misma protección.
Cómo evitarlo (o darle la vuelta)
Si ya te ha pasado, no te resignes: con el contrato de compraventa y los plazos a tu favor, las deudas que no son tuyas se pueden devolver a quien le corresponden. Y si todavía estás en la fase de comprar, recuerda que esto se evita por completo con tres gestos: informe DGT, contrato firmado y transferencia rápida.