El informe DGT es el documento oficial que reúne todo el historial de un vehículo registrado en la Dirección General de Tráfico. Antes de comprar un coche o una moto de segunda mano es la herramienta más fiable para saber con qué te estás metiendo: quién ha sido el propietario, si tiene deudas, si los kilómetros cuadran y si ha pasado las ITV. En esta guía te explicamos, apartado por apartado, qué incluye un informe DGT y para qué te sirve cada dato.
Datos del vehículo y ficha técnica
La primera parte identifica el vehículo: marca, modelo, matrícula, número de bastidor (VIN), fecha de matriculación, tipo de combustible y datos técnicos como potencia, cilindrada, emisiones o clasificación ambiental. Sirve para confirmar que el coche que tienes delante es exactamente el que figura en los papeles: que la matrícula y el bastidor coinciden con la documentación y que no hay discrepancias sospechosas. Un bastidor que no cuadra es una señal de alarma grave que puede indicar un coche manipulado o de procedencia dudosa.

Titulares del vehículo
El informe lista todos los propietarios que ha tenido el coche y desde qué fecha. Es un dato más revelador de lo que parece:
- Muchos titulares en poco tiempo puede indicar un coche problemático que la gente quiere quitarse de encima.
- Si ha pasado por empresas de compraventa, conviene investigar por qué y cuánto tiempo lo tuvieron.
- Te permite comprobar que quien te lo vende es realmente el titular, algo básico para que la compraventa sea legal y para no caer en la estafa del "falso vendedor".
Cargas, embargos y reserva de dominio
Uno de los apartados más importantes. El informe indica si el vehículo tiene cargas: embargos, reserva de dominio, renting, leasing, precintos o hipoteca mobiliaria. Comprar un coche con cargas puede impedir la transferencia o trasladarte una deuda que no es tuya. Lo explicamos en detalle en nuestra guía sobre las cargas de un coche y en la de comprar un coche con embargo o reserva de dominio.
Historial de ITV
Aparecen todas las inspecciones técnicas pasadas: fechas, resultado (favorable, desfavorable, negativa) y, desde hace unos años, los kilómetros anotados en cada inspección. El historial de ITV te dice si el coche ha sido constante con sus revisiones y, sobre todo, es una de las mejores herramientas para detectar manipulación del cuentakilómetros.
Kilómetros
El informe recoge las lecturas de kilómetros registradas en ITV y en revisiones de taller. Si ves que un coche tiene menos kilómetros que en una inspección anterior, hay manipulación segura: un coche no puede "rejuvenecer". Tienes una guía completa sobre cómo saber los kilómetros reales de un coche y detectar el fraude.
Seguro y situación administrativa
Indica si el vehículo tiene seguro obligatorio en vigor y cuál es su situación administrativa actual: en circulación, baja temporal, baja definitiva, sustracción (robo) o exportado. Comprar un coche dado de baja o robado es un problema grave, y este apartado te lo evita de un vistazo.
Bajas y altas
El historial de bajas y altas te dice si el coche estuvo retirado de circulación, si fue exportado y reimportado, o si tuvo una baja por siniestro. Son datos que el vendedor rara vez menciona y que cambian por completo el valor real del vehículo: un coche que ha sido baja por siniestro no vale lo mismo que uno con historial limpio, aunque por fuera parezcan idénticos.
Multas y sanciones pendientes
El informe permite comprobar si el vehículo arrastra sanciones o deudas administrativas pendientes. Es clave porque, si compras sin comprobarlo, puedes encontrarte gestionando multas que no son tuyas; lo explicamos en qué hacer si compras un coche con multas o deudas ocultas.
Informe reducido o completo: ¿cuál pides?
No todos los informes traen lo mismo. El reducido cubre lo esencial (datos del vehículo, situación, existencia de cargas a grandes rasgos); el completo añade el historial detallado de titulares, ITV, kilómetros y bajas. Si te estás jugando dinero porque vas a comprar, pide siempre el completo. Te ayudamos a decidir en informe reducido vs informe completo DGT.
Cómo y cuándo pedirlo
No necesitas ser el propietario: cualquiera puede pedir el informe de un vehículo que se plantea comprar, solo con la matrícula o el número de bastidor. El mejor momento es antes incluso de ir a ver el coche: así descartas los que tienen historial problemático sin perder un solo desplazamiento. Es la forma más eficiente de filtrar anuncios.
Cómo leer un informe sin ser experto
No hace falta ser perito. Con tres comprobaciones básicas cubres el 90% del riesgo:
- ¿El vendedor es el titular? Compara nombres.
- ¿Tiene cargas? Si las tiene, no avances hasta que se cancelen.
- ¿Los kilómetros suben de forma coherente? Si en algún punto bajan, hay fraude.
El resto de datos (ITV, bajas, seguro) terminan de dar contexto, pero esas tres preguntas son la columna vertebral de una compra segura.
Comprar con datos o comprar a ciegas
Un informe DGT te da en un minuto la radiografía completa de un vehículo: identidad, propietarios, cargas, ITV, kilómetros, seguro y situación legal. Es la diferencia entre comprar con datos y comprar a ciegas. Cuesta poco, llega al instante, y es el paso que nunca hay que saltarse en una compraventa de segunda mano.